La muerte, más allá de su llegada


Por: Francisca Gamboa // @Francisgg9190 - Cuando una persona sufre el mejor regalo que puede recibir es un abrazo porque no solo te cubre físicamente, desde el alma arropa el sufrimiento que padece el corazón de quién lo recibe. En la vida podemos sufrir por...
...innumerables razones, unas ciertas y otras no tan razonables, la muerte es una de ellas, quizás la más dolorosa si se trata de un ser que amas, por ello en ese momento quienes comparten tu dolor lo expresan con un acto tan noble como abrazarte. 

El poeta y prosista español Antonio Machado decía “La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos”. Es difícil aceptar que jamás volverás a ver esa persona que formo parte de tu vida, sobre todo porque no sabes si se marchó a un lugar mejor, básicamente esto ocurre porque en general no estamos preparado para la muerte, aunque esta puede ser anunciada en caso de que la persona padezca una enfermedad terminal, de igual forma la mente se resiste a aceptarlo pues siente que no podrá sobrevivir sin ese vínculo.

Después de la muerte, el duelo lo vive quién se queda, sobre todo si ambas personas tenían pendiente reproches o sentimientos sin expresar, entonces surge ese profundo dolor que quisieras haber enterrado durante el funeral pero que no dejarás de sentir hasta que aceptes soltar lo que sucedió. La reacción no siempre es la misma, hay quienes si tienen la firmeza y valor para sobrellevar esta ausencia, y esto no significa que el amor haya desaparecido, aunque ya no puedas ver a la persona, ni sentirla físicamente, en tu memoria guardas lo mejor que hayas vivido y esto es lo que siempre te hará recordarla con amor.

Por otra parte, para la despedida de ese ser querido existe diversos rituales y costumbres funerarias en todo el mundo, y estas están concebidas por la interpretación que le dan a la muerte en cada religión. Entre estos ritos, podemos encontrar velatorios, el entierro, las incineraciones, las cremaciones, la realización de monumentos, los sacrificios, etc.

Por ejemplo, los budistas o hindúes consideran que el alma renace tras la muerte, por ello el cuerpo no tiene importancia y practican la cremación del mismo para liberarla; Mientras que en Amazonas, la tribu yanomamö responsabiliza de la muerte a chamanes y demonios; por eso inmediatamente proceden a la crema los cuerpos. Y luego de un año, los familiares sirven de portal para transportar el alma hacia el paraíso tomando las cenizas en una sopa.

En definitiva, sin importar la ceremonia que escojas para despedir ese ser querido, continuarás conectado con su alma y el amor o aprecio que sientas no desaparece por el contrario se fortalece, recuerda que por naturaleza todo ser humano tiene la capacidad de sobrevivir sin otros, pero si es tu caso que no puedes conseguir la paz, debes buscar ayuda de un psicólogo quién está preparado para manejar de forma más productiva los miedos o culpa que puedan venir como consecuencia de la muerte.