El lado luminoso del fracaso (Parte 2)


Por: Brirkellia Álvarez // @BalvarezF1 - Es necesario tener presente que la vida de todo ser humano siempre estará llena de rutas que bajan y suben, no existe una autopista que nos conduzca de inmediato y sin tropiezos al destino que soñamos.Como les comente en mi artículo anterior...
...una vivencia muy enriquecedora me dejó las siguientes lecciones sobre el fracaso:

Cualquiera sea la circunstancia que vivas en este momento, detrás de ella hay un entrenamiento de resistencia, fortaleza y capacidad de adaptación. Debes ser capaz de estar alerta e ir detectando como un radar los aprendizajes ocultos. Eso que hoy puedes percibir como incómodo y difícil de sobrellevar te está preparando a la experiencia que viene.

Cuando vivas ese mal llamado “fracaso” no te quedes anclado en la sensación de derrota. No permitas que te invada por mucho rato. Es natural que te sientas triste, apesadumbrado y con remordimiento, puedes vivirlo por unos momentos e incluso compartirlo con tus seres queridos para drenar. Luego de eso, sigue moviéndote, indaga, pregunta qué hacer. Dirige tus pasos de una manera proactiva. Recuerda como mencioné antes, estás en período de entrenamiento. Busca como en el gimnasio otros instrumentos con los cuales practicar, pero no te quedes en el rincón de la lamentación.

Si este “fracaso” te permitió reconectar con lo que eres y clarificar tu horizonte, no desistas ir en su búsqueda. Quizás debas cambiar la ruta por un momento, pero no la pierdas de vista. Si tienes que retroceder unos pasos, como me ocurrió, respira profundo, retrocede y extrae de esa nueva experiencia otras habilidades que complementen la sabiduría ya adquirida.

Se perseverante. Aprovecha cada momento de tu día por hacer algo para lograr tu aspiración. Si en este momento estás muy lejos de alcanzarla, ten la certeza que esa desilusión que puedas estar viviendo te está llevando a lo que deseas. Quizás no tengas la fecha en la que llegarás, es parte del destino y de las sorpresas que la vida te regala.

Cuando nos colocamos en movimiento y desafiamos los convencionalismos el riesgo es el mayor protagonista. Sin embargo, aún no he conocido a la primera persona exitosa que no haya arriesgado y vivido alguna desilusión. Si somos capaces de cambiar el paradigma frente al fracaso, te aseguro que las lecciones y aprendizajes serán inmensas. Por temor al fracaso no puedes dejar que la vida te pase sin actuar. Es cierto que el no atreverte no te hará perder, pero ten presente que jamás ganarás nada. Quien más triunfa es por lo general quien más arriesga.