Hay un camino y es el tuyo



En la absoluta locura y búsqueda de comprensión que implica vivir, cada quién está haciendo lo mejor que puede con lo que tiene, con lo que sabe y con lo que quiere. Cada quien está optando por un camino, ese camino es el de cada uno y nadie puede transitarlo por nosotros.

El grito de los inconformes



Hay muchas maneras de resignarse. Lo hace el que se adapta al status quo, el que no se preocupa por saber si hay algo mejor, el que no aspira algo más allá que lo que siempre ha tenido, el que dice "esto es lo que hay". Lo hace también el que abandona, el que dice "esto se lo llevó quien lo trajo", el que resiente una situación, pero no mueve ni un dedo para cambiarla o mejorarla y se refugia en la queja. Son formas de vida por las que algunos optan. Las entiendo, pero no las admiro.

El único maestro ineludible



El día que pensaba que nada malo podía sucederme, porque estaba en lo que yo creía que era el tope de mi carrera como comunicador y gozaba de juventud y buenas intenciones, mi maestro me dio una lección: un accidente en moto en el que casi pierdo la vida, me obligó a detenerme, a repensarme, a convertirme en una persona más flexible y a entender que ser optimista no tiene nada de cursi. Me tomó 5 años digerirlo.